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Fuente: Invías – Mintransporte

 

«Hay que tender puentes y llegar a
acuerdos con la dirigencia del Valle del Cauca y Tolima para integrarnos con
estos departamentos».

 

La IP Conexión
Centro que presentó Odinsa a consideración de la ANI y de los departamentos del
Valle del Cauca, Caldas, Risaralda y Quindío para construir, mejorar,
rehabilitar, operar y mantener los corredores viales de La Paila – Calarcá y
Armenia – Manizales sobre 317 km de calzadas debe entenderse como una
oportunidad de desarrollo como quiera que es una «iniciativa para potenciar la
infraestructura vial, competitividad y conectividad de la región cafetera y
Colombia», y no como fue interpretada por algunos dirigentes de Caldas y
Risaralda que decidieron enfocarse en sus necesidades específicas y no en las
oportunidades que vendrán por tener una moderna comunicación con Bogotá y el
puerto de Buenaventura, infraestructura que a su vez servirá para integrarnos
con el Valle, departamento estratégico por su dinámica económica, y con Tolima,
que hace parte de la RAP Eje Cafetero. Al parecer los vecinos miraron la iniciativa
IP Conexión Centro con lupa y no con catalejo

Por
consiguiente, ¿para qué desgastarnos en debates insulsos cuando nos corresponde
concentrarnos en propósitos superiores
? Históricamente este territorio, de tan solo
1.961 Km
², ha gozado de
una privilegiada ubicación geoestratégica
por ser un cruce de caminos.
Primero fue el del Quindío, camino real que abrieron los españoles sobre las
rutas establecidas por los aborígenes y que en tiempos del Virreinato de la
Nueva Granada comunicó a Santa Fe de Bogotá con Popayán, Pasto y la Capitanía
de Quito, ruta que pasaba por Ibagué, Toche, Salento y Filandia, rumbo a
Cartago, una de las principales vías en tiempos de la Colonia y la República en
el siglo XIX.

Cuando empezó a
decaer el Camino
del Quindío, el geógrafo Rufino Gutiérrez en su
obra Monografía
[1921] cita a Agustín
Codazzi [1793 – 1859] que, sobre el paso de la cordillera Central, escribió en 1858:
«Para la pronta comunicación con el Valle del Cauca es factible
un camino carretero al través de la montaña del Quindío desviándose de la
ruta que hoy está en uso para ir a Cartago [Camino del Quindío]. Este
inmejorable camino carretero no será más largo qua la desesperante vía de
herradura en uso, que jamás podrá conservarse en buen estado, […]. Por el
camino que indico […] los viajeros irían en coche desde Bogotá hasta Cartago, y
de allí a Popayán por un ferrocarril que recorrerán nuestros nietos”, en
alusión clara a que la vía del futuro sería por la depresión de La Línea.

La visión
de Codazzi se hizo realidad en la primera mitad del siglo XX cuando por el Alto
de La Línea se construyó la carretera que unió a Bogotá con el Pacífico, vía
que en pocos años se posicionó como el principal corredor de comercio exterior del
país, y que se complementó con el Ferrocarril del Pacífico para hacer de Armenia
un importante centro de acopio, trilla y exportación de café. Ante las
necesidades del país, la carretera se modernizó con imponentes dobles calzadas,
túneles y viaductos. Queda pendiente una segunda calzada entre Calarcá – La
Paila, la cual se construirá con la IP Conexión Centro o sin ella, por
cuanto es una necesidad de la nación.

  

«Queda pendiente una segunda
calzada entre Calarcá – La Paila, la cual se construirá con la IP Conexión
Centro o sin ella, por cuanto es una necesidad de la nación».

 

De otra
parte, Findeter e Invias anunciaron el pasado 24 de mayo la apertura de la convocatoria
para obras e interventoría de la construcción de la segunda calzada entre
Montenegro y Quimbaya con una inversión de $232.083 millones que mejorará la
comunicación entre el Quindío y el norte del Valle del Cauca complementando el proyecto
de dobles calzadas entre Calarcá – Armenia – Cartago.
Asimismo,
la nación adelanta el
mejoramiento del corredor entre Medellín y Buenaventura con una cadena de
proyectos denominados Pacífico 1, 2 y 3 que conectan a Medellín con Bolombolo,
La Pintada y La Virginia en Risaralda pasando por el túnel de Tesalia, lo que
permitirá, aprovechando las Vías del Samán, facilitar la comunicación entre La
Virginia y Cartago, y articular la vía que viene de Medellín con el corredor
Bogotá – Buenaventura a su paso por el Quindío. Así que para ir a Medellín los
quindianos tomaremos la vía Armenia – Cartago – La Virginia – Irra – La Pintada,
sin transitar por el tortuoso y congestionado tramo Punto 30 – Pereira –
Dosquebradas.

Estos desarrollos, que hacen del Quindío un cruce
de caminos nacionales, nos deben enfocar
en las atractivas
opciones que se nos abren con estas dobles calzadas
,
infraestructuras que se complementarán con el Corredor Férreo del Pacífico [en
estudio de factibilidad] y su conexión con la Red Central hacia Ibagué, Bogotá
y los puertos del Caribe, que modernizarán el ramal Zarzal – La Tebaida y conectarán
por tren a Quindío y Tolima. A esto se suma la actualización del Plan Maestro
del Aeropuerto Internacional El Edén, cuya pista es la más larga del Eje
Cafetero con terrenos disponibles para ampliaciones futuras.

Las carreteras,
ferrocarril y aeropuerto que tendremos al final de la presente década cambiarán
la geografía del desarrollo, razón suficiente para explorar futuros posibles y
deseables, definir y consensuar visiones de progreso a mediano y largo plazo y
establecer gobernanzas que permitan enfrentar los problemas del presente y anticiparnos
al futuro deseado. Pero esto requiere de dirigentes públicos y privados con
visiones renovadas y audaces, universidades que aporten los conocimientos
necesarios, empresarios que crean e invierta en la región y una sociedad exultante
de quindianidad.

Asimismo, hay
que tender puentes y llegar a acuerdos con la dirigencia del Valle del Cauca y
Tolima para integrarnos con estos departamentos a través de las dobles calzadas
y el corredor Férreo del Pacífico. Todo esto precisa de una nueva forma de
hacer política y una moderna concepción del desarrollo
con planes estratégicos
de mediano y largo plazo que priorice el interés general y el bienestar de los
quindianos.

 

Armando
Rodríguez Jaramillo

Correo: arjquindio@gmail.com  /  X:
@ArmandoQuindío  /  Blog:
www.quindiopolis.co

5 Comentarios

  • Gracias por sus comentario. De acuerdo, es necesario replantear nuestras prioridades y definir el futuro que queremos para el Quindío, así como los socios que necesitamos para hacer alianzas beneficiosas y no ventajosas.

  • Que injusta y egoísta es la oposición de caldas y risaralda contra la App – IP Conexión centro, de no darse ésta iniciativa, no tendría ningún sentido el Quindío seguir en la Rap Eje cafetero, el Quindío apenas como un relleno, de idiota útil justificando proyectos de los otros dos Departamentos, y que ademas se sientan con derechos a ser palos en la rueda en cada proyecto que tenga algún beneficio para el Quindío. La mirada del Quindío debe estar en el Valle y Tolima ( Rap Pacifico y Rap Centro), y como muy bien lo dice usted Dr Armando, los proyectos de nuestro interés a enfocar es el Aeropuerto el Edén, Segundo Túnel de la Linea, la Red férrea del Pacifico – Puerto seco – zona franca, la Doble calzada Calarcá – La Paila, seguir insistiendo ente el Gobierno central con la magnifica idea de la Ferropista. Entre otros proyectos de interés. Eso es todo !!

  • TOTALMENTE de acuerdo….la NECESIDAD es NACIONAL……..y los vecinos de oriente y sur SI la necesitan…..los MIOPES del NORTE…..que se vayan por alto de letras

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