«La
historia se encargará de decir porqué los dirigentes contemporáneos abandonaron
el proyecto del Embalse Multipropósito del Quindío».
en mayo que a la crisis climática mundial se le une ahora El Niño, fenómeno con
repercusiones globales que aumenta la temperatura en determinadas zonas del océano
Pacífico y que acrecienta la probabilidad de que, en los próximos meses y por
los siguientes cinco años, se dé un significativo incremento de la temperatura
del planeta que podría superar el umbral de los 1,5 °C de calentamiento que determinó
el Acuerdo de Paris de 2015. Por consiguiente, según el Ideam, es alta la
probabilidad de que a partir de agosto se presente en el país el fenómeno del
Niño, lo que hace prever que disminuyan las lluvias y aumenten las temperaturas,
mezcla perfecta para que se presente escasez de agua.
Una historia que se olvida
Esta alarma global me trajo a la memoria el Plan
de Desarrollo Agrícola Integrado de la Cuenca del Quindío formulado en 1987 por
la JICA del Japón y la CRQ que por aquellos años dirigía Julián Serna Giraldo.
Entre varias iniciativas, el plan propuso la construcción de un embalse
multipropósito sobre el río Navarco, afluente del río Quindío en Salento, que
serviría para alimentar los acueductos urbanos y rurales de Armenia y
municipios vecinos y para abastecer sistemas de riego agrícola.
Una década después, en 1988, el Corpes de
Occidente bajo la dirección de Bernardo Moreno Villegas hizo el estudio preliminar
del acueducto regional que se abastecería de la represa e incluía una
planta de potabilización y una red de distribución por gravedad para Circasia,
Armenia, Calarcá, La Tebaida, Montenegro y Quimbaya, lo que suponía la
articulación de Empresas Públicas de Armenia, Empresas Públicas de Calarcá y
Empresa Sanitaria del Quindío -ESAQUIN (hoy Empresas Públicas del Quindío).
«… y presentó en 2010 un informe sobre la afectación económica de un eventual racionamiento de agua para Armenia, Circasia y La Tebaida».
Luego, en 2006, se hicieron los estudios
preliminares con los que ESAQUIN inscribió el proyecto ante el Ministerio
de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial, y
en 2007 se realizó la Fase I de los estudios de prefactibilidad y diseño
conceptual del Embalse Multipropósito por contratación entre la Gobernación y
ESAQUIN con la Unión Temporal Embalse Quindío -UTEQ. Entonces el proyecto fue
incluido en el Plan Nacional de Desarrollo 2006 – 2010 lo que facilitó que en
2009 FONADE contratará con Selfinver Banca de Inversión una consultoría para la
Estructuración del proyecto Embalse
Multipropósito del Quindío y presentó en 2010 un informe sobre la
afectación económica de un eventual racionamiento de agua para Armenia,
Circasia y La Tebaida.
Por
aquellos años se pensó en destinar para
la construcción del embalse, a modo de capital inicial, los recursos recibidos
por la venta de la EDEQ al Grupo EPM, el cual pagó a la Nación $36.000
millones, al departamento $10.400 y a EPA una cifra un poco superior, además de
otros montos menores a los restantes municipios. Pero lo recibido por EPA y los
municipios fueron invertidos en otras prioridades mientras que el Departamento depositó
su parte en una cuenta con destinación específica para el embalse, dineros que en
la administración de Sandra Paola Hurtado fueron parcialmente invertidos en pozos
sépticos.
Estos antecedentes condujeron a que en julio
de 2010 los ministros de Hacienda y de Ambiente (Óscar Iván
Zuluaga y Carlos Costa Posada), el director del DNP (Esteban Piedrahita Uribe),
el gobernador del Quindío (Julio César López E.), el director de la CRQ (Carlos
Alberto Franco C.), la alcaldesa de Armenia (Ana María Arango A.) y los
alcaldes de Salento y Circasia (Jorge Ricardo Parra y Patricia Mora Ocampo) firmaran un Memorando de Entendimiento
comprometiéndose a desarrollar las acciones necesarias para garantizar el
abastecimiento de agua potable en Armenia y otros municipios, la continuidad en el suministro
respetando los parámetros y caudales ecológicos definidos en
la Resolución 023 de
2010 de la CRQ y propendiendo por la sostenibilidad técnica y financiera del proyecto
del embalse multipropósito garantizando los aportes de cada una de las partes.
Para tal fin, el Ministerio de
Ambiente, a través de FONADE, gestionaría la contratación de los
estudios de factibilidad avanzada en los componentes financiero, técnico,
social y ambiental, e ingeniería básica del embalse y de las obras
complementarias requeridas para su construcción. Para ello, realizaría ante el
DNP y el Ministerio de Hacienda las gestiones presupuestales para la
consecución de los recursos por un monto aproximado de $3.800 millones. Cumplido
lo anterior, la Nación a través del Ministerio de Hacienda aportaría al esquema
de financiación del proyecto el saldo de los ingresos disponibles recibidos por
la venta de su participación accionaria en la EDEQ estimados en $36.000
millones y que serían incluidos dentro del Marco Fiscal de Mediano Plazo y del
Marco de Gasto de Mediano Plazo 2011 – 2014 que se presentaría a aprobación del
CONPES.
«… firmaran un Memorando de Entendimiento comprometiéndose a desarrollar
las acciones necesarias para garantizar el abastecimiento de agua potable en
Armenia y otros municipios».
En cuanto a
los compromisos locales, los municipios de Salento y Circasia apoyarían la
gestión predial para el inventario, la identificación catastral, evaluación
jurídica y avalúo, para la elaboración de las fichas prediales de los inmuebles
que fueran necesario adquirir o afectar para adelantar la construcción del
embalse. Por su parte la Gobernación del Quindío, el municipio de Armenia y los
demás municipios que se vincularan, gestionarían las disponibilidades
presupuestales necesarias para comprometer los recursos para la cofinanciación
del proyecto, las obras complementarias y su operación.
Luego, el
Ministerio de Ambiente y la Gobernación del Quindío decidieron aunar esfuerzos
con el objeto de contar con recursos suficientes para contratar los estudios definitivos
del proyecto. En 2012 se realizó
el estudio de precios de mercado para determinar la viabilidad y los estudios
técnicos definitivos, obras anexas y plantas de tratamiento para agua potable y
redes de conexión y distribución para aumentar cobertura en Armenia, Salento, Calarcá,
La Tebaida, Montenegro, Circasia y Quimbaya con sus respectivas áreas rurales.
Finalmente, en febrero de 2013, FONADE publica una oferta cerrada para
contratar los Estudios para la Viabilidad
y Estudios Técnicos Definitivos del Proyecto del Embalse del Quindío con un
presupuesto oficial estimado de $3.565.061.830 y un plazo de ejecución de 8,5
meses, cuyos resultados se entregaron en 2014. Por aquellos años algunos
cuestionaron el embalse aduciendo que el riesgo de un desabastecimiento de agua
era menor, que su impacto ambiental sería enorme y que la zona era atravesada
por fallas geológica que elevarían la inversión, posiciones rebatibles con
la información técnica disponible.
Finalmente,
con estos antecedentes, el Congreso sancionó la Ley del Cincuentenario o Ley
1803 del 01 de agosto de 2016 con la que la Nación se asoció a la conmemoración de los cincuenta
años de creación del departamento del Quindío y autorizó al Gobierno Nacional
para que asignara en el presupuesto de la Nación las partidas presupuestales
necesarias a fin de ejecutar varios proyectos para el desarrollo del Quindío,
entre los que estaba la construcción del Embalse Multipropósito.
La oportunidad perdida
Aun así, las gestiones y estudios
realizados entre 1987 y 2016 que permitieron contar con la prefactibilidad del
proyecto, con su diseño conceptual, con los estudios de cálculo hidrológico que
evaluaron eventuales racionamiento de agua, con la evaluación económica del
embalse, con los estudios y diseños definitivos para la construcción de la
presa y con su inclusión en la Ley del Cincuentenario,
del proyecto no se volvió a
hablar pese al enorme crecimiento urbano y a los procesos de conurbación entre Armenia,
Calarcá, La Tebaida, Circasia, Montenegro y Quimbaya, al progresivo impacto del
turismo y al deterioro paulatino de la cuenta alta del río Quindío.
Ignoro
qué pasó con los recursos que la Nación y el Departamento recibieron de EPM por
la venta de la EDEQ y que irían a financiar el proyecto; ni cuál fue el seguimiento
que se hizo al memorando de entendimiento firmado en 2010, ni en que quedaron los
estudios definitivos del proyecto entregados en 2014 y
si los gobiernos y congresistas locales gestionaron la Ley del
Cincuentenario. Lo realmente asombroso es que un proyecto de esta
naturaleza no sea mencionado por entidades como la CRQ que, con la JICA, fueron
las primeras en hablar del embalse en 1987; ni por las Empresas Públicas de
Armenia, las Empresas Públicas de Calarcá y las Empresas Públicas del Quindío que
son prestadoras del servicio de acueducto. De igual forma, tampoco hace parte
de los planes de desarrollo del departamento y los de los municipios beneficiados,
ni del Plan Estratégico de la RAP del Eje Cafetero y Tolima, ni de la Ley 2294
del 19 de mayo de 2023 por la cual se expide el Plan Nacional de Desarrollo
2022 – 2026.
La
historia se encargará de decir porqué los dirigentes contemporáneos abandonaron
el proyecto del Embalse Multipropósito del Quindío que estaba dotado de estudios
y diseños y de instrumentos de financiamiento con cargo al presupuesto de la
Nación. Pero como «la oportunidad no toca dos veces la misma puerta», las consecuencias de lo que se haga o se deje de hacer serán
asumidas por los jóvenes de hoy y por la siguiente generación de quindianos.
Armando Rodríguez Jaramillo
Correo: arjquindio@gmail.com / Twitter: @ArmandoQuindio / www.quindiopolis.co


Gracias por ingresar a Quindiópolis, blog de opinión.
No conocía este sitio y aprecio que sea una fuente seria de información. Gracias.